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20 de marzo de 2011

"2084"

Dificilillo nos lo puso el "profe" del Taller de Literatura para esta semana. Nada más y nada menos que una obra de teatro. Hombre, uno en su vida ha sido actor voluntario o involuntario de dramas, comedias y, la mayor parte de las veces, de esperpentos, pero nunca me vi en la tesitura de escribir una obrita de teatro, aunque fuera de extensión reducida (por cierto, Toni Planells se está ganando el cielo con mis transgresiones en cuestión de extensión, jejeje). La verdad es que he estado toda la semana dándole vueltas al tema, desechando ideas o, simplemente, no teniéndolas. Al final, la cosa quedó entre dos finalistas: un grupo de condenados a muerte que discuten sobre el partido del día siguiente y la que a la postre resultó vencedora: una obrita presuntamente graciosa inspirada descarada y notoriamente en el "1984" del maestro Orwell. He dejado suficientes pistas en el texto (la ginebra de la Victoria, el nombre del protagonista, la guerra contra Oceanía, el mismo título...) para que nadie me meta bronca por plagiador, si acaso recreador y homenajeador, que queda más fino. Espero que os guste. La semana que viene la cosa va de pijerío. Supongo que resultará más facil, teniendo en cuenta mi glamourosa vida y mi presencia imprescindible en todo tipo de reuniones de alto copete. Como siempre, gracias por perder parte de vuestro tiempo en leer mis sandeces.

"2084"

Un apartamento minúsculo, apenas un comedor con tres puertas que dan al cuarto de baño, a la cocina. Una enorme pantalla de televisión ocupa toda una pared. Frente a ella, un hombre de mediana edad observa aburrido las últimas noticias sobre la guerra contra Oceanía mientras sostiene un vaso de ginebra de la Victoria. Una videocámara situada sobre la pantalla apunta su ojo digital hacia el hombre, Winston, reaccionando a sul más mínimo gesto. Se escucha el eco de otra televisión, que suponemos instalada en el dormitorio. Son unas voces chillonas, de gente discutiendo a gritos. Suena el timbre de la puerta de forma insistente. Winston da un brinco, derramando parte del contenido del vaso sobre su camisa. Deja el vaso sobre una mesita y se dirige hacia la puerta, mientras intenta limpiar la mancha de ginebra. Cuando abre se encuentra a dos hombres uniformados. Llevan unas iniciales en el pecho, PS. Policía del Sueño.

Winston.-¿Sí?
PS 1.-¿Winston Orwell?
Winston.-Sí, yo mismo
PS 2.-Tenemos una orden de detención contra usted
Winston.-(visiblemente atemorizado) ¿Contra mí? ¿Por qué?
PS 1.-Se le detiene por un delito de Pederastia Onírica, reflejado en el Artículo 2, Sección 4, Subsección 6, párrafo primero de la Ley sobre Control de Sueños.
Winston.- (moviendo la cabeza, turbado y confuso) Yo no he hecho nada.
PS 2.-¿No es cierto que anoche soñó usted que besaba a una niña de 14 años?
Winston.-(enrojeciendo visiblemente) Sí, pero... era una novia que tuve cuando era pequeño. Mi primera novia... Yo no pretendía...
PS 1.-(interrumpiendo a Winston de manera tajante) ¡Cállese! Usted no tomó la pastilla de control de sueños. Hemos puesto el hecho en conocimiento de la afectada y también ha decidido denunciarle. Acompáñenos inmediatamente.
Winston.- (bajando la voz y adoptando un aire de complicidad) Vera usted, agente, es que anoche mi mujer y yo celebramos mi cumpleaños, la cosa se nos fue de las manos y olvidamos tomar la pastilla... ¿no podría hacer la vista gorda?
PS 2.- Le aconsejo que se calle o será peor. Con su mujer hablaremos luego, no se preocupe.

Súbitamente aparecen dos nuevos hombres uniformados, estos de manera distinta a los anteriores. Las iniciales sobre sus uniformes rezan: PCPI. Polícía del Control de la Propiedad Intelectual. Apartan a los dos Polícias del Sueño e interpelan a Winston.

PCPI 1.- ¿Winston Orwell?
Winston.- (amedrentado, tragando saliva y retrocediendo un paso) Sí, soy yo...
PCPI 2.- Queda usted detenido por un delito contra la Ley de Propiedad Intelectual de 2078. Nuestro ordenador central detectó una reproducción no autorizada de una canción protegida por dicha ley.
Winston.- (perplejo, con los ojos desorbitados) Eso no es verdad. Yo nunca he...
PCPI 1.- (cortando de forma brusca a Winston) Vea la pantalla, por favor.

Winston observa la pantalla. En ella se ve una secuencia de vídeo con él en la ducha, silbando distraídamente el estribillo de una canción de moda. Winston enrojece

Winston.-Oiga, fue un momento... me distraje.
PCPI 2.-Ya lo explicará usted en nuestras dependencias. Acompáñenos.
PS 1.- Perdona, compañero agente, pero tiene que acompañarnos a nosotros. Llegamos primero.
PCPI 1.- (mirando al PS 1 de manera despreciativa) ¿Piensas que estamos en una pescadería? ¿No te enseñaron que los delitos contra la Propiedad Intelectual son más graves que los que van contra la Ley de Control de Sueños?
PS 2.- (mirando al PCPI 1 de manera sarcástica) ¿Y tú no estabas cuando explicaron que los delitos de pederastia, aunque sean en sueños, son más graves que los de la Ley de Propiedad Intelectual? (suena un pitido en su ordenador de muñeca. Lo consulta brevemente y sonríe de forma maligna). Por cierto, ¿tu nombre es Richard Giggs? Porque el localizador me acaba de informar que se ha emitido una orden de búsqueda y captura contra ti, por tu sueño no autorizado de anoche con tu profesora de 1º de ESO, en 2075...
PCPI 1 (perdiendo su aplomo y empalideciendo visiblemente) Hombre, compañero, no te pongas así. Se me olvidó tomar la pastilla...
PS 2.- Luego nos lo explicas, tú que sabes tanto de leyes.

En ese momento aparecen dos nuevos uniformados. En su pecho pueden leerse las iniciales PPS: Policía de Prevención Sanitaria. Se abren paso a codazos entre los cuatro policías que se agolpan en la puerta de Winston.

PPS 1.- ¿Winston Orwell?
Winston.- (totalmente acobardado y respondiendo con un hilo de voz) Sí, soy yo...
PPS 2.- Le informamos de que queda usted detenido por un delito contra la Ley de Prevención de la Salud Pública. Artículo 15, Sección 3, Subsección 15, Párrafo 15
Winston.- (absolutamente demudado) Pero, pero, ¿qué he hecho?
PPS 1.- ¿No se reconoce pronunciando esta frase? (enseña su ordenador de muñeca a Winston. En la pantalla se ve a Winston y a su mujer, desnudos en la cama. Por sus rostros enrojecidos y sudorosos, se deduce que acaban de hacer el amor. Winston dice: “Joder, de buena gana me fumaba un cigarrito”)
Winston.- Pero, pero, ¿también está prohibido eso?
PPS 2.- (jactancioso) El desconocimiento de una ley no exime de su cumplimiento. Acompáñenos, señor Orwell
PS 1.- (visiblemente impacientado) ¡Y una mierda! Se viene con nosotros.
PPS 1.- Compañero, un poco de respeto. Nosotros tenemos preferencia porque... (suena un pitido, consulta su pantalla). Hombre, Best, veo que la semana pasada abusaste de los huevos en la comida. Debe acompañarme, en comisaría revisaremos su tasa de colesterol.
PCPI 2.-  (consultando a su vez su ordenador) No tan deprisa, compañero. El que se viene con nosotros eres tú. Tengo por aquí un vídeo en el que guiñas el ojo a tu hijo con un procedimiento registrado y protegido por la Ley. Así que desfilando, amigo.

De pronto, comienzan a sonar pitidos en los ordenadores de muñeca de todos los policías. Se inicia una caótica discusión, intentan detenerse unos a otros. Winston se percata de que nadie le hace caso. Cierra la puerta y se dirige hacia el sofá. Se bebe el vaso de ginebra de un trago, intentando calmarse. Fuera suena una barahúnda infernal. Se escuchan disparos. Del dormitorio llega la voz de Helen, su mujer.

Helen.- ¿Qué es ese ruido, Winston?
Winston.- (negando con la cabeza y encogiéndose de hombros, aunque ella no lo pueda ver) Si te lo cuento no me vas a creer (súbitamente, parece recordar algo y permanece pensativo unos instantes). Por cierto, cariño... ¿qué soñaste anoche?


2 comentarios:

  1. Anónimo1:41 p. m.

    Gracias a ti por seguir escribiendo!!!!
    Una no ¨pierde el tiempo leyéndote¨.. lo gana!!! y con mucho gusto !!!!
    t

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  2. Pues... ¡muchísimas gracias, mi anónima amiga! ¡Craaaakkkk! (Crujido de espina dorsal al doblarse en una reverencia).

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