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16 de junio de 2010

Burocracia municipal: me prohíben usar mi retrete

Pensaba un servidor, mientras leía la respuesta de las oficinas municipales de la pequeña localidad (más o menos 2000 habitantes) del Alt Penedés donde resido con mi señora, un niño, una gata inmortal y una tortuga, en Mariano José de Larra, aquel romántico suicida que con tanto acierto glosó las miserias de la burocracia en su magistral artículo "Vuelva usted mañana". El caso es que, sin llegar a los niveles de desesperación de Larra y su estupefacto amigo en su peregrinaje burocrático, la notificación del Excelentísimo Ayuntamiento de mi localidad tiene unos tintes surrealistas que no me resisto a comentar aquí. Aún a riesgo de pecar de ombliguismo, creo que el detalle de mis peripecias en pos de la resolución de mi solicitud puede ser de cierto interés para vuesas mercedes, o en el peor de los casos motivar sus chanzas y cuchufletas a costa de un servidor, lo cual, vistos los luctuosos tiempos por los que atravesamos, tampoco está tan mal. Vamos, que en ningún caso son de despreciar unas buenas risas, qué leches.

El caso es que, hace unos meses, solicité al Ayuntamiento de mi localidad permiso para efectuar unas reformas en el cuarto de baño de mi casa, como corresponde a un vecino cumplidor con la ley y respetuoso para con las normativas municipales. Dichas normativas estipulan unas tasas e impuestos sobre cualquier obra que se realice, por nimia que sea. Aunque no me pareció demasiado lógico el hecho de que por unas simples reformas en el retrete, para más inri efectuadas por unos familiares que se ofrecieron desinteresadamente a efectuar los trabajos pertinentes (vistas mis inexistentes aptitudes para el bricolage, la penuria de mi situación financiera actual y mi maltrecho estado de salud) , uno tuviera que echar un buen puñado de monedas en las arcas muncipales, como ya he dicho uno presume de ser un ciudadano ejemplar, por lo cual rellené la solicitud de obras menores, la cual evacué (creo que, en este caso, el uso de este verbo viene que ni pintado) a las autoridades consistoriales pertinentes. Cabe decir que la aportación pecuniaria correspondiente sobre estas obras consiste en un porcentaje sobre el presupuesto que aporta el profesional encargado de efectuar las obras. Ante la inexistencia de dicho profesional un servidor había elucubrado con la posibilidad de que mi bolsa no sufriera un aligeramiento excesivo. Craso error. Resulta que tenía que aportar la factura con el importe de los materiales empleados en la reforma, que ya me harían llegar la notificación, tras la semanal reunión de las fuerzas vivas del consistorio.

Tras unas semanas de espera, por fin se presentó en casa el alguacil del pueblo, todo formalidad, para hacerme entrega de la resolución consistorial. Total, 84,78 eurazos del ala, desglosados en los siguientes términos:

  • Tasa: 35 euros (el mínimo, eso sí).
  • Impuesto sobre construcciones, instalaciones y obras: 43,78 eurazos.
  • Placa (supongo que debe ser el papel autoadhesivo amarillo que indica la obra): 6 euros
Impresionante. 84,78 euros por reformar mi cuarto de baño. Ustedes perdonen la expresión, pero... para cagarse y no tener con qué limpiarse (escatológica expresión, pardiez). A esto hay que sumar 50 euros más como garantía "por el correcto restablecimiento del dominio público y elementos de urbanización preexistentes y del cumplimiento de todas las prescripciones fijadas en el otorgamiento de la licencia y con incidencia a los materiales de acabado". Toma ya.

 Pero no es éste (a mi modo de entender) excesivo aligeramiento de las paupérrimas faltriqueras domésticas por parte del ávido consistorio lo que me preocupa y me trae desasosegado y meditabundo. La causa verdadera de mi desazón son dos de los puntos de las "Condiciones especiales" que se especifican en el expediente de resolución que contesta a mi solicitud, los cuales enumero a continuación:
  •  Se habrá de solicitar licencia de primera utilización u ocupación del edificio o de la obra en el término máximo de un mes a contar desde la fecha de finalización de las obras.
  • Queda prohibido a los titulares de la obra su ocupación o utilización con carácter previo a la obtención de la licencia de primera utilización u ocupación.
 Vamos a ver. Mi cabeza, con la edad, se ha vuelto lenta y torpona. Mi capacidad de discernimiento mengua, lo sé, por eso ruego a los hipotéticos lectores que, si observan algún error en mis conclusiones, no duden en rebatir mis conclusiones tras la lectura de esos dos puntos. Les quedaré eternamente agradecido. Mientras tanto, me permitirán vuesas mercedes que deje constancia en esta bitácora de lo que buenamente he ententido tras la atenta y repetida lectura de esos dos puntos.

Lo que éste obediente ciudadano deduce de los citados dos puntos es lo siguiente: a la finalización de la reforma de mi cuarto de baño no me está permitido lanzarme alegre e irresponsablemente a hacer uso del citado excusado. Nada de "Pardiez, estrenemos estas majestuosas letrinas, sin duda dignas de un rey o emperador, con una evacuación de aguas menores y mayores digna de la suntuosidad de la obra". Ni siquiera un "Cáspita, parece que la pantagruélica comida que he ingerido este mediodía ha completado su ciclo digestivo, y ahora mi organismo me exige perentoriamente que me deshaga de los excedentes sólidos". Nada de nada. A aguantarse tocan. Mientras la autoridad pertinente no autorice su "ocupación o utilización" ni yo, ni mi familia, podremos hacer uso de mi recién reformado cuarto de baño, ni siquiera para expeler una perentoria ventosidad que proporcione alivio a nuestros hinchados organismos.

Una duda me corroe. ¿Tardará mucho la autorización para la "primera utilización" de mi retrete? ¿Moriremos todos entre horrendos retortijones, teniendo a dos pasos un flamante excusado, como aquellos torturados a quienes se hace padecer sed y hambre mientras exhiben a dos palmos de sus narices las más refrescantes bebidas y las más sabrosas viandas? ¿Hasta cuando podremos contener nuestras acuciantes necesidades biológicas sin caer en la desobediencia a nuestro respetado y Excelentísimo Ayuntamiento? ¿Tendrá el Consistorio piedad de mi pobre familia y nos permitirá, en un alarde de generosidad y consideración para sus obedientes ciudadanos, defecar en los mingitorios de las dependencias municipales? O, por el contrario, la respuesta a nuestras tribulaciones será un grosero: "muy señor mío, no me venga con tonterías. Vaya usted... a cagar a la vía".

10 comentarios:

  1. jajajaja, Hank, Hank... De tan buen ciudadano que eres te la han metido doblada. Si no voy equivocado, eso que has hecho en casa es una reforma, no hacía falta pedir ningún permiso de obras menores. Creo que solamente se piden cuando haces obras que no afectan a la estructura maestra de la finca, como tirar tabiques o abrir un ventanal en una pared.
    Ya se que Barcelona te queda un poco lejos, pero si aguantas 50 kilómetros de apretón, te presto mi retrete encantado.
    Por cierto, una tortuga puede vivir más de cincuenta años y los gatos son inmortales...

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  2. Che, Andrés te robo la dire y la linkeo en mi blog.

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  3. Jodi Dalem1:27 a. m.

    Esteeeeeee, un consejo..... no os aguanteis los pedos.... una vez.... a mi..... bueno es una antigua historia.... pero no os aguanteis los pedos..... decidle al ayuntamiento que os habeis echao patras.... y cambiar las racholas de noche y tirarlas en el descampao que queda detras del ayuntamiento...... por cierto..... yo pedi permiso para obras menores (baño y goteras en la terraza) cuando cerramos la habitacion para las chicas..... y no pague un duro, claro esta que la obra fue un poquito mas que cambio de baño y terraza.... pero total.... cambiamos baño por techo en terraza......... donde cojones vivis????

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  4. jodi Dalem1:28 a. m.

    se puede cagar en la calle???

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  5. Pues estoy con tu amigo Josep, creo que para cambiar un inodoro no hace falta ir a pagar al ayuntamiento,supongo que en caso de vivir en un piso y tener que cambiar la ubicación si seria necesario ya que las obras afectarían al vecino inferior, lo cual no es tu caso.
    Ademas creo que casi 85 eurazos del ala es un timo, venga ya,si eso es lo que mas o menos vale un inodoro nuevo.
    Ademas de que si no entiendo mal debes dejar de usar el baño mientras se realicen las obras, Por cambiar un inodoro? uys mira a ver que igual te hacen hasta poner vayas amarillas de obras publicas JAJAJAJA.
    En fin hay veces que es mejor no ser tan buen vecino.

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  6. jajajaja...tu y tus "ocurrencias son del 10! muy bueno! abrazos! ML

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  7. Anónimo12:10 a. m.

    jajajaja...es una historia tan rocambolesca y tan bien contada que sólo por eso deberían regalaros las reformas de los próximos 10 años. Por cierto, de entrar con casco reglamentario durante el transcurso de las obras, ¿no os dijeron nada? ¿Son así de irresponsables con la seguridad laboral?
    María (eskup=filiberto)

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  8. COLEOPTERO3:38 p. m.

    Es para "cagarse", pero de risa, de verdad. Yo que tú me iría a "giñar" a la casa del alcalde o de algún concejal, paquesejoda. SALUDOS. (

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  9. Anónimo6:36 p. m.

    Master
    Desde Buenos Aires, te digo, que la Burocracia (no se quien la invento), pero es exactamente la misma aca del otro lado del mundo.
    El Planeta Tierra es uno solo y los Burocratas estan en todos lados.
    Juan Manuel Baumann
    baumann_juan@yahoo.com.ar

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  10. Gracias por vuestros comentarios. Sí, realmente es para "cagarse", pero lo bueno del caso es que todavía no me han devuelto la fianza de 50 euros que me pidieron. Se ve que tienen que aprobar la devolución en un pleno municipal. En un pueblo de menos de 2000 habitantes. Me imagino el orden del día: "El retrete del señor Moreno". Impresionante.

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