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29 de mayo de 2007

La sombra de nadie



Muchas ganas tenía de ver esta peli. No porque me creara demasiadas expectativas, me he llevado últimamente demasiados chascos en el tema terror, y uno ya empieza a ver las pelis afilando el cuchillo. Lo que pasa es que cada vez que pensaba que había bajado, me salía "Monsters House", peli de animación para niños, u otra cualquiera. Tres o cuatro veces me sucedió esto. Pero, al fin, San Ares se apiadó de mí, y pude ver esta película del director donostiarra Pablo Malo (stop, no chistes sobre apellido). Y, bien, el resultado, para mí, no es que sea un fiasco completo, pero la película me ha dejado bastante frío. Insisto, no es una mala película. Nos tragamos mierdas hollywodienses muchísimo peores con un entusiasmo digno de mejores objetivos. Y, además, qué cojones, el cine español de terror ha dado títulos dignísimos. Ahora mismo pienso en las dos grandes películas de Narciso Ibáñez Serrador, "Quién puede matar a un niño", y "La residencia". O Amenábar y su inteligente "Los otros", una excelente vuelta de tuerca al cine de espectros. "El ataque de los muertos sin ojos", "Pánico en el Transiberiano", "No profanar el sueño de los muertos", son otros títulos que demuestran que en España se ha sabido hacer buen cine de terror. Y además con cierta personalidad, que es lo que a mi gusto le falta a ésta "La sombra de nadie". Un servidor cree, humildemente, que el tema "niño muerto en extrañas circunstancias da el coñazo desde el más allá para que le echen un cable en el más acá" está bastante trillado, y si se retoma ese argumento, debería ser para hacer algo original. No en vano esta vertiente ha dado alguna obra maestra como "Al final de la escalera", de Peter Medak, una peli que en su día me acojonó hasta el nivel "brazo delante de los ojos para no ver el susto inminente". Insisto, "La sombra de nadie" está al nivel de producciones americanas de temática similar, la fotografía es buena, la ambientación con el internado en la montaña pirenaica está muy conseguida, los actores cumplen con oficio, pero sobrevuela sobre el film una constante sensación de "dejà vu", de poca originalidad, de tretas recurrentes, de típicos tópicos del cine de terror. La historia, flojita y cogida con pinzas, se desarrolla de manera cansina con algún que otro sobresalto predecible rumbo a uno de los finales más abruptos, destrempantes y mal resueltos que he visto últimamente. Resumiendo, bien en la parte técnica, pero predecible y reiterativa en lo referente a la historia. Por cierto, creo que voy a revisitar "Al final de la escalera". Esa pelotita rebotando escalera abajo, esa silla de ruedas chirriando... ¡Brrrrr, qué miedo!

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